Todos conocemos alguna persona que ha tenido un problema de salud que se podía haber evitado. Una parte importante de las enfermedades se pueden prevenir y las que no se pueden evitar pueden llegar a ser curables si se consigue realizar un diagnóstico precoz.

El tipo de revisiones, la periodicidad con la que se realicen y la edad a la que están indicadas es decisión del médico que le atiende, ya que el chequeo debe ir dirigido, no debe ser aleatorio. La patología que debe ser detectada depende de la edad, del estilo de vida y de los antecedentes familiares del paciente.

Como ya se ha señalado, las pruebas que debe incluir un chequeo médico dependen de varias variables. En cualquier caso, toda revisión médica debe incluir, al menos, lo siguiente:

-Una anamnesis (información recogida por el sanitario a través de preguntas al paciente);

-Una exploración sistemática, con toma de tensión arterial;

-Una analítica completa.

En la población adulta los chequeos médicos persiguen realizar una detección precoz de tumores y valorar el riesgo cardiovascular, por si es necesario realizar alguna prueba adicional o iniciar un tratamiento preventivo. La mayoría de los expertos consideran que los 40 años marcan el límite del inicio de las revisiones médicas.

Conviene hacerse las revisiones médicas en unidades especializadas, dedicadas de forma específica a la realización de chequeos médicos y que además se encuentren integradas dentro de un hospital en el que exista un elevado potencial diagnóstico y terapéutico.

Fuente: http://www.saludenfamilia.es/general.asp?seccion=526